Más de 100 países están avanzando en alguna forma de Infraestructura Pública Digital (DPI), desde sistemas nacionales de identidad hasta plataformas de pago e intercambio de datos. Estos sistemas a gran escala ofrecen grandes beneficios, pero también pueden plantear riesgos para miles de millones de personas.
Para que la DPI genere un cambio económico significativo y equitativo, debe construirse con salvaguardas sólidas y diseñarse intencionalmente para incluir a todos. Las salvaguardas no son listas de verificación de cumplimiento estáticas; son prácticas operativas activas que mitigan los riesgos de seguridad, inclusión y sostenibilidad/institucionales. Garantizan que la tecnología empodere en lugar de excluir, eliminando las barreras de idioma, alfabetización y acceso; generando la confianza de las personas para impulsar la adopción a escala; minimizando la fricción sistémica; y alineando a diversas partes interesadas en torno a la innovación localizada.
A medida que las capas fundamentales de DPI maduran, evolucionan hacia casos de uso sectoriales (como servicios de salud digital y registros de protección social), sistemas de interoperabilidad transfronteriza o interfaces de servicios públicos y privados habilitadas por IA. Una DPI bien gobernada permite a las instituciones detectar errores estructurales a tiempo, aclarar la responsabilidad legal y responder con prontitud cuando los sistemas de IA automatizados o agentes afectan vidas humanas. Cuando la DPI carece de salvaguardas efectivas, puede aumentar la exclusión, reducir la transparencia y debilitar la rendición de cuentas, con consecuencias para millones de personas.
Si bien el Marco Universal de Salvaguardas de DPI define cómo debe ser una infraestructura digital segura e inclusiva, el Acelerador es el motor que impulsa la ejecución local. Cierra la brecha entre el marco global de salvaguardas y las realidades a nivel nacional al proporcionar las herramientas prácticas, la experiencia específica y los recursos catalizadores necesarios para integrar las salvaguardas directamente en los despliegues de DPI nacionales en funcionamiento.
La ventana crucial 2026–2028: Como destaca el resumen del recapitulativo programático de dos años de la Iniciativa de Salvaguardas de DPI, el impulso de los países ha pasado de tratar las salvaguardas como una ocurrencia tardía a reconocerlas como un requisito estructural innegociable. Con las implementaciones pasando de pilotos a despliegues a escala poblacional, los socios deben integrar salvaguardas prácticas en el código, el diseño, el despliegue, la gobernanza, las operaciones y la política nacional ahora, o arriesgarse a un fracaso institucional heredado a medida que estos sistemas se expanden. Esta ventana de 24 meses es fundamental para preparar las implementaciones actuales para el futuro, apoyar de forma segura las aplicaciones posteriores o de IA, y actuar como guía para los futuros países que estén implementando o escalando DPI.
El Acelerador de Salvaguardas de DPI es un programa basado en cohortes que forma parte de la Iniciativa de Salvaguardas de DPI, un esfuerzo global de múltiples partes interesadas dedicado a construir, mantener y desarrollar el marco universal, al tiempo que apoya a los países para que adopten estas prácticas a través de un modelo de entrega liderado por el ecosistema. El Acelerador se lanza en colaboración con 50-in-5, Open Government Partnership (OGP) y Co-Develop.
Nota: A medida que el programa del Acelerador madure, las cohortes posteriores podrán ampliarse para incluir vías dedicadas a actores del sector privado, proveedores de tecnología y organizaciones de innovación social y startups, con el fin de institucionalizar el diseño de salvaguardas en los modelos de entrega comercial.
El Acelerador de Salvaguardas de DPI utiliza dos vías administrativas distintas para adaptarse a los diferentes marcos fiduciarios e institucionales.
Aunque cada vía utiliza un formulario de solicitud y un proceso administrativo específicos para ajustarse a los requisitos institucionales, los socios seleccionados colaborarán plenamente dentro de la misma cohorte unificada del Acelerador de Salvaguardas, fomentando el aprendizaje compartido y la experiencia colectiva interregional.
El acelerador busca propuestas de alto impacto y operativamente viables de socios elegibles que estén en condiciones de ofrecer salvaguardas concretas, ya sea a nivel de sistema o para problemas específicos, dentro de un despliegue nacional de DPI activo. Buscamos solicitudes que demuestren claramente tres atributos fundamentales:
Dependiendo de la madurez y las necesidades inmediatas del contexto de su país, su solicitud debe apuntar a entregables definidos bajo uno de estos dos puntos de entrada:
Algunos ejemplos pueden incluir:
Algunos ejemplos pueden incluir:
Aunque estos ejemplos proporcionan una base estructurada, no son exhaustivos. El Acelerador anima activamente a los equipos a aplicar el Marco Universal de Salvaguardas de DPI de forma creativa para adaptarlo a sus contextos nacionales únicos. En última instancia, el éxito del proyecto reside en su ejecución: los equipos seleccionados deben orquestar una auténtica apropiación por parte de múltiples partes interesadas, asegurando que las salvaguardas diseñadas se integren directamente en los flujos de trabajo regulatorios nacionales, los registros de ingeniería y los mecanismos de supervisión pública.
El acelerador de salvaguardas de DPI ofrece un modelo colaborativo basado en cohortes, estructurado en torno a cuatro pilares de apoyo integrados. Este marco está diseñado para ayudar a los participantes a traducir principios de alto nivel en herramientas operativas reales, flujos de trabajo, roles institucionales y mecanismos de coordinación entre múltiples partes interesadas mediante:
• Recursos prácticos: Acceso a herramientas listas para usar, metodologías de mapeo de riesgos y más de 300 prácticas dentro del Marco Universal de Salvaguardas de DPI. Esto incluye horas de asesoramiento dedicadas para apoyar su adaptación directa a los flujos de trabajo nacionales, roles institucionales y hojas de ruta técnicas.
• Experiencia en el ecosistema: Sprints técnicos orientados a objetivos, planes de estudio especializados para el desarrollo de capacidades y conexiones con expertos globales en infraestructura pública digital.
• Acceso a la comunidad: Flujos de conocimiento estructurados entre pares, horas de consulta, sesiones de aprendizaje en cohorte y acceso a una red internacional de profesionales de la gobernanza digital.
• Apoyo financiero: Subvenciones de implementación catalítica de hasta 70 000 USD para apoyar y acelerar la movilización de salvaguardas en despliegues activos.
Vía de participación sin financiación: Se anima encarecidamente a las organizaciones o equipos de país de la ONU que cuenten con financiación independiente para avanzar en las salvaguardas a que soliciten una plaza sin financiación. Esta vía permite a los equipos seleccionados participar sin necesidad de buscar fondos del Acelerador, manteniendo el acceso al aprendizaje entre pares, asesoramiento y redes relevantes. La participación está sujeta a selección y a la capacidad del programa.
El primer paso es una presentación concisa en línea. En esta etapa, los solicitantes no necesitan enviar una propuesta completa, desgloses granulares de actividades ni documentación detallada del proyecto.
El formulario de la Etapa 1 solicita estrictamente contexto operativo de alto nivel sobre:
• Su organización, el contexto del país objetivo y el despliegue de DPI en curso.
• La agencia gubernamental contraparte específica con la que colabora.
• El enfoque de la vía elegida (trabajo a nivel de sistema o trabajo sobre cuestiones específicas).
• Por qué este momento específico de implementación es crucial para avanzar en las salvaguardas.
• Resultados tangibles esperados del ciclo de aceleración de 6 a 9 meses.
• El modelo de coordinación que muestre cómo colaborarán activamente su equipo, la contraparte gubernamental y la sociedad civil local o los grupos de usuarios afectados.
• Un rango presupuestario indicativo y la duración prevista del proyecto.
Para maximizar el tiempo de preparación para la siguiente fase, las solicitudes de la primera etapa se revisarán de forma continua en tres oleadas sucesivas. Se recomienda encarecidamente enviar las solicitudes con antelación:
Los solicitantes cuyas propuestas de la primera etapa superen la evaluación inicial serán incluidos en una lista larga e invitados formalmente de forma continua a presentar una propuesta detallada del proyecto antes del 15 de agosto de 2026.
La presentación de la segunda etapa requiere:
• Desglose detallado de las actividades del proyecto y asignaciones presupuestarias definitivas.
• Perfiles organizativos y prueba verificada de personalidad jurídica (para solicitantes de la vía de ONG).
• Apoyo gubernamental por escrito: Confirmación institucional formal y por escrito, como una carta de compromiso firmada por el titular de la autoridad gubernamental colaboradora, que indique el apoyo explícito a la intervención de salvaguardias propuesta y la disposición a participar en el grupo.
Tenga en cuenta que el avance a la segunda etapa o la preselección no garantizan la financiación. La concesión definitiva de los fondos sigue estando estrictamente sujeta a la superación de los trámites programáticos, administrativos y fiduciarios habituales.
15 de junio de 2026
30 de junio de 2026
15 de julio de 2026
30 de julio de 2026
15 de agosto de 2026
31 de agosto - 15 de septiembre de 2026
A partir del 15 de septiembre de 2026
6–9 meses a partir de la formalización del acuerdo
Lanzamiento oficial y convocatoria de solicitudes
Cierre de revisión de la primera fase
Cierre de revisión de la segunda fase
Fecha límite de solicitud para la tercera fase
Fecha límite para propuestas detalladas (equipos preseleccionados)
Notificación de preselección
Debida diligencia fiduciaria y finalización de la subvención
Ciclo de acción del acelerador